Newine, una máquina para conservar la calidad del vino

Conservar las bondades del vino una vez abierto. Ésa fue la inquietud que hace dos años tuvieron Jesica Butman, licenciada en turismo de 30 años, y Chantal Kleinman, economista de 27, y que rápidamente se convirtió en proyecto. Crearon Newine, una máquina para el fraccionamiento del vino, de uso particular y también comercial.

“Desarrollamos dispensers de vinos por copa que permiten conservarlo, en buen estado, por 21 días”, explica Butman, quien hace casi un año dejó de trabajar en una aerolínea para dedicarse a su proyecto. Kleinman renunció a una empresa de seguros.

“Al principio, trabajábamos hasta la madrugada en nuestro proyecto y no rendíamos en nuestros puestos, por eso decidimos renunciar. El negocio requería cada vez más atención”, agrega Butman.

El dispenser más económico cuesta $ 40.000 y para llevar adelante el proyecto participaron en 2013 del concurso Buenos Aires Emprende (BAE). Ganaron $ 50.000 y una tutoría de un año.

Obtuvieron el cuarto premio del concurso Jóvenes Emprendedores del Banco Río y recibieron otros $ 10.000.